Por qué comemos 12 uvas para la suerte en nochevieja: origen y significado

Las tradiciones navideñas son algo muy importante dentro de la cultura de una sociedad y en España tenemos la suerte de tener muchas tradiciones únicas. Una de ellas y que a su vez se celebra en todo el país es la de celebrar las campanadas comiéndonos 12 uvas por cada una de ellas. Vamos a […]
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Las tradiciones navideñas son algo muy importante dentro de la cultura de una sociedad y en España tenemos la suerte de tener muchas tradiciones únicas. Una de ellas y que a su vez se celebra en todo el país es la de celebrar las campanadas comiéndonos 12 uvas por cada una de ellas. Vamos a contarte de donde procede esta tradición y el significado que tiene y por el que se quedó con nosotros.

Por qué comemos 12 uvas para la suerte en nochevieja: origen

Esta tradición se repite año tras año, con la celebración de la Nochevieja. La tradición consiste en algo simple, y es comernos una uva por cada campanada que suene, es decir las doce que nos hará indicar que estamos en el Año nuevo. Lo más normal es que esta celebración la hagamos junto a nuestros familiares o en todo caso, con nuestros amigos. Lo que no es tan normal es que nadie falle y empiece a comérselas durante el transcurso de los cuartos. Pero la pregunta real de esta tradición es, ¿de dónde viene la tradición de comerse una uva por cada campanada?

Por otra parte, ya había algunos registros oficiales y documentos en los que se podía apreciar que esta costumbre ya estaba instaurada de antes, solo que el suceso del 1909 se trató de la excusa perfecta para seguir extendiéndolo. Se dice que el origen de esta tradición está cercano al 1880 y aparece en la capital, Madrid, para protestar contra los ricos. En esos años, los burgueses españoles copiaban las tradiciones que llegaban de Francia y una de ellas eran beber mucho champán junto a unas uvas. Debido al enfado del pueblo, el ayuntamiento optó por prohibir las fiestas en la calle.

Los madrileños, que estaban muy molestos y enfadados por las restricciones, decidieron juntarse en la Puerta del Sol para escuchar las campanadas del reloj en Nochevieja.  Mientras tanto, los madrileños empezaron a comer uvas para menospreciar y minusvalorar la costumbre aristócrata y como protesta contra la burguesía. Los periódicos de ese año 1882 contaron los enfrentamientos entre clases y recogen las primeras declaraciones; para años más tarde, cerca del 1884 algunos califican la costumbre de instaurada en la sociedad madrileña. Aquella burla de las doce uvas se transformó y se extendió por el resto del país hasta nuestros días.

Por qué comemos 12 uvas para la suerte en nochevieja: significado

Si esta tradición ha llevado tanto tiempo con nosotros es por su simbología y es que en este caso, las uvas se relacionan con algunos aspectos positivos y mágicos. Algunos de estos símbolos son:

  • Hermandad: por eso esta festividad está relacionada con la familia y los amigos.
  • Unión: igual que el punto anterior, el objetivo de las uvas es unir a quienes celebran dicha fiesta juntos.
  • Alegría: la de poder vivir un momento mágico junto a los nuestros.
  • Espiritualidad: esta festividad saca lo mejor de todos nosotros.

En la actualidad, la tradición de poner las doce uvas delante de cada persona indica los doce meses del año y significa la buena suerte en cada mes. En algunos países de América Latina también comparten esta tradición. Os dejamos también algunas tradiciones relacionadas con la Nochevieja y con las 12 uvas de las campanadas.

  • Ropa interior nueva y roja: una de las tradiciones mas nuevas y extrañas, pero de las más conocidas si quieres atraer a la buena suerte.
  • Sacar las maletas: si una de tus pasiones y de tus deseos es viajar, tienes que sacar las maletas en la puerta de tu casa. Aunque no es necesario que estén llenas.
  • Velas: se dice que si pones velas de los colores rojo verde y blanco y las dejas que se consuman solas, atraerás al amor de tu vida
  • Dinero en el zapato: esta es muy fácil de relacionar, si uno de tus objetivos de cara al nuevo año es tener más dinero, se dice que meterse un billete dentro de zapato, antes de que suene las campanadas, no dará buena suerte.

Mientras que en España tomamos uvas para dar la bienvenida al nuevo año y que nos traiga cosas buenas, en el resto del mundo tienen otras tradiciones, algunas de ellas sorprendentes:

  • Italia: aquí no comen uvas, sino que en esta noche mágica se comen lentejas. Además, es el momento perfecto para deshacerse de muebles y de objetos viejos, con el fin de atraer cosas positivas nuevas.
  • Dinamarca: según la tradición, se dice que tras la cena de Nochevieja se tienen que romper los platos en los que se haya cenado. No es necesario que sea la vajilla entera, solo en aquellos platos que hayamos puesto comida. Una de las tradiciones más curiosas que tienen es, que con la última campanada, deben subirse a una silla, y saltar al suelo, siempre con una silla en buen estado. Una de las mejores formas para empezar bien el año nuevo.
  • Alemania: sorprende que los alemanes tengan alguna tradición, pero lo que hacen es mentalizarse para las épocas en que pueda no haber comida o haya menos. Por eso, en esta época y sobre todo en esa noche aprovechan para echarse platos de comida mas abundantes.
  • Filipinas: en estas islas la tradición trata con vestirse con ropa llamativa y que contenga lunares, de esta forma llamaran a la buena fortuna y les traerá mucho dinero.
  • Japón: en vez de celebrar nuestras 12 campanadas, allí todo tiene relación con el budismo,por eso suenan las campanas de los templos 108 veces, un número sagrado en la religión budista que simboliza los defectos humanos, con el fin de que se marchen y solo queden los buenos.
  • Caribe: en muchos de los países de esta zona cercana a América, van al Océano y saltan sobre 7 olas, un ritual tradicional para adquirir fuerza y para poder sobrellevar las adversidades. Pero no se pueden saltar de espalda, sino que habrá mala suerte de nuestro lado.
  • Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela: su tradición trata de quemar un muñeco que simbolice lo malo que se ha vivido en el pasado, para que no vuelva a nuestra vida. Esta tradición procede de una época en la que la peste mataba a mucha gente y para eliminar la enfermedad, se quemaban las ropas.

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