Enriqueta Martí, la Vampira de Barcelona: historia, leyenda y asesinatos

A lo largo de la historia, se suceden los personajes que de alguna manera nos han atemorizado ya sea porque la suya ha sido una vida de leyenda o toda una realidad. Uno de los casos más célebres por ejemplo es el de la secta de Charles Manson y sus asesinatos, pero en España, tenemos […]
Consulta gratis tu horóscopo de hoy

A lo largo de la historia, se suceden los personajes que de alguna manera nos han atemorizado ya sea porque la suya ha sido una vida de leyenda o toda una realidad. Uno de los casos más célebres por ejemplo es el de la secta de Charles Manson y sus asesinatos, pero en España, tenemos también personajes que son recordados por unos hechos cuanto menos, escalofriantes. Os invitamos a conocer ahora, el caso de Enriqueta Martí, la Vampira de Barcelona: historia, leyenda y asesinatos.

Quién fue Enriqueta Martí

A comienzos del Siglo XX, la historia de Enriqueta Martí era de sobras conocida en toda Barcelona y también en España. Apodada la «Vampira del Raval», o también la «Vampira de Poniente» (debido a que vivía en la Calle Poniente del barrio del Raval en Barcelona), Enriqueta Martí que había nacido en Sant Feliu de Llobregat en 1898, se convirtió en un personaje macabro de la época, alguien a quien todos temían, en especial los niños.

Durante años, se tuvo la creencia de que Enriqueta era una vampira y asesina de niños a los que descuartizaba para poder aprovechar su sangre y sus huesos para hacer con ella ungüentos mágicos, que vendía luego a los burgueses a la salida del Teatro del Liceo o en la parte alta de la Diagonal de Barcelona, prometiendo la juventud eterna.

Estamos hablando de comienzos del Siglo XX y de una Barcelona en la que el nivel de analfabetismo era elevado, de modo que historias como la de Enriqueta resultaban creíbles para la población, además de venderse bien en los periódicos y crear cierta «propaganda» en torno a la ciudad.

Según cuenta la leyenda, Enriqueta Martí había tenido a un hijo siendo muy joven, pero este murió al poco tiempo por desnutrición. Este hecho marcó a Enriqueta hasta el punto de hacerla enloquecer y cometer varios asesinatos de niños, aunque nada más lejos de la realidad.

Asesinatos de Enriqueta Martí

Aunque la historia de una Enriqueta Martí asesina de niños se mantuvo a lo largo de los años, posteriormente investigaciones de varios periodistas han llegado a la conclusión de que en realidad Enriqueta Martí era una pobre mujer, que había trabajado como sirvienta y quizás como prostituta, pero que estaba lejos de ser una vampira o una asesina.

Sin embargo sí que cometió un delito ya que el 10 de febrero de 1912 secuestró a Teresita Guitart Congost, una niña de cinco años a la que llevó a su casa en la calle de Poniente.

Durante dos semanas, Barcelona entera estuvo en vilo, por la desaparición de la niña, hasta que la policía dio con ella, descubriendo además la macabra historia de Enriqueta. Fue una vecina la que dio la voz de alarma, al ver a una niña sin pelo asomada a la ventana del piso de Enriqueta.

La policía fue alertada y rápidamente corrió a detener a Enriqueta con la excusa de que pesaba sobre ella una denuncia por tener gallinas en casa. Llevaron a la presunta secuestradora hasta su casa, y al llegar allí descubrieron no solo a Teresita, que tenía la cabeza rapada, sino que además se encontraba otra niña llamada Angelita.

Según publicó la prensa de la época, la policía además encontró sangre, huesos y también ropa de niño y un cuchillo de deshuesar, lo que dio pie a que la figura de Enriqueta Martí se convirtiera en la de una asesina en serie de niños.

 Qué pasó con Enriqueta Martí

La leyenda de Enriqueta Martí fue creciendo a lo largo de todo ese año, y nadie hizo nada por investigar si lo que se contaba era o no realidad.

Enriqueta fue juzgada y condenada a ir a la prisión Reina Amalia, donde acabaría muriendo el 12 de mayo de 1913. Según se publicó por aquel entonces, el motivo de la muerte fue una paliza recibida por parte de otras presas.

En el momento de su muerte Enriqueta tenía 45 años, y toda Barcelona contó durante años la macabra historia de cómo raptaba niños para matarlos y hacer con ellos los mencionados ungüentos, aunque el tiempo le ha dado su lugar y sabemos ahora que nada de lo que se contaba era real.

La niña Teresita Guitart

La auténtica historia de Enriqueta Martí

Cierto es que Enriqueta Martí había secuestrado a la niña Teresita en 1912, pero quizás los motivos no eran para matarla como a otros muchos niños. De hecho, el único niño que había muerto en brazos de Enriqueta fue el suyo propio (aunque se dijera también en la época que un examen médico había dado como resultado el que Martí nunca había dado a luz).

Aquella muerte marcaría a Enriqueta, desatando en ella problemas mentales que la llevaron no solo a separarse de su marido, Juan Pujaló, sino a vivir con la constante tortura de haber visto cómo su bebé moría.

Enriqueta Martí fue entonces una mujer trastornada, con problemas mentales, pero para nada una asesina. Puede que en su casa se encontraran restos de sangre , huesos, y un cuchillo, pero lo cierto es que probablemente dichos restos y huesos eran de animales que Enriqueta sacrificaba para poder comer.

Advertisement

Por otro lado, está la otra niña Angelita, que en realidad la hija de su cuñada a la que esta había dejado y a la que cuidaba Enriqueta viviendo además con su abuelo. Pero de todo esto no se habló en aquellos años y no ha sido hasta ahora que se ha sabido toda la verdad.

No olvidemos tampoco la muerte de Enriqueta Martí ya que lejos de morir apaleada en la prisión de Reina Amalia, murió debido a un cáncer de útero que de hecho llevaba sufriendo desde hacía tiempo (otro de los motivos por los que la policía habría encontrado restos de sangre en el piso de Enriqueta). Su historia es entonces muy triste, pero para nada macabra.

Quizás la auténtica víctima en toda esta leyenda fue la propia Enriqueta que nunca tuvo ayuda de nadie, o alguien que creyera que en realidad era una mujer pobre, sin estudios y con problemas mentales, sin justificar para nada todo lo que le hizo a Teresita Guitart y quizás a la propia Angelita.

Artículos de interés: 

También te puede interesar